Alberto Edgardo Weretilneck será candidato a Senador por JSRN. Para llegar a la Cámara Alta y evitar pasar una larga temporada en el llano, W deberá poner en funcionamiento el opaco sistema de alianzas que logró establecer en la elección provincial, y que incluyó a Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto y al radicalismo provincial


El gobernador Alberto Edgardo Weretilneck será candidato a Senador con boleta corta (no llevará candidato a Presidente). La confirmación llegó luego del encuentro de la Mesa provincia de Juntos Somos Río Negro (JSRN) que se desarrolló en el club Sportman de Choele Choel.

W será acompañado en la lista para la cámara alta por la actual ministra de Educación, Mónica Silva y por el legislador barilochense Leandro Lescano. En el cónclave no se resolvió quienes serán los candidatos de JSRN a diputados.

El desafío de Weretilneck será romper con la fuerte polarización que hoy encorseta el sistema político nacional, que se desliza hacia los polos en los que se ubican el Frente Todos (Fernández-Fernández) y Juntos por el Cambio (Macri – Pichetto). En la elección del 7 de abril pasado, el mandatario provincial condujo con destreza el proceso electoral: administró los tiempos y posicionó su agenda. De esa manera impuso su concepto rector, la provincialización (o la excusa para explicar poco), y así ahuyentó la influencia de la crisis y los grandes temas nacionales que afectan directamente a la provincia de Río Negro. El resultado a su favor fue contundente.

Weretilneck senado

Sin embargo, el éxito de W estuvo sustentado esencialmente en el opaco sistema de alianzas que logró establecer y que incluyó a Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto y al radicalismo provincial. El 52-35-5, la patente del 7A, sólo es explicable a través de la confluencia de #JSRN, la #UCR, el pichettismo y el macrismo en contra del candidato del peronismo, Martín Soria. Más o menos explícitamente, los dirigentes de esos espacios se expresaron y traccionaron en ese sentido.


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¿Logrará Weretilneck que ese esquema se ponga nuevamente en funcionamiento? En principio existen dos grandes diferencias con el 7A. Por un lado, el radicalismo ya no tiene margen de error, por lo que volver a ser absolutamente funcional al proyecto de poder de W no parece ser una opción. Salvo que, como podría leerse en las acciones de muchos de sus dirigentes, la desintegración del partido como expresión de poder de la democracia rionegrina sea un costo menor que están dispuestos a asumir. Por otro lado, esta elección tiene más puntos en común con la legislativa de 2017. En esa oportunidad, los esfuerzos del Gobernador por evitar las polarización fueron infructuosos y terminó por bajar a su candidato para que Cambiemos le robe una banca en el Congreso nacional al peronismo.

W tiene la imperiosa necesidad de recrear el universo del #7A, porque la «ola verde» de la que muchos hablaron en realidad es una ola verde, amarilla y roja. Volver a poner en funcionamiento ese entramado es la condición de posibilidad para su arribo a la Cámara Alta y así evitar pasar una larga temporada en el llano, justo cuando hacia el interior de su propio sistema político comienza a gestarse una nueva legitimidad a su altura, la de la Gobernadora electa Arabela Carreras.


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Lo que viene, de manual: cientos de miles de rionegrinos recibirán en sus casas un sobre con la boleta verde de W y, cortada, la lista de Juntos por el Cambio…pero también otro sobre que mezclará a W con Los Fernández y otro que emparentará al Gobernador con Consenso Federal.

Es que el «provincialismo» que postula Weretilneck tiene mucho de oportunismo y (casi) nada de fundamentals, ideología o convicción. Como te digo una cosa, te digo otra.

El 17 de febrero de 1899 un periódico de la ciudad de Ontario, Canadá, publicó un artículo de política en el que sobresalía una ácida broma: se le adjudicaba a un supuesto “gran orador americano” una frase que daba cuenta de su cuestionable ética. Décadas después, la autoría de esa broma fue asignada a Julius Henry Marx, más conocido por su nombre artístico: Groucho Marx. Con el correr del tiempo la broma fue replicada en distintos países y en diferentes situaciones, pero siempre para cuestionar desde el humor las inconductas y deslealtades de los políticos para con la ciudadanía. Una vez más, aquella genialidad parece volver a cobrar una vigencia esclarecedora:

“THESE, GENTLEMEN, ARE MY PRINCIPLES, BUT IF YOU DO NOT LIKE THEM I CAN CHANGE THEM” // “ESTOS, CABALLEROS, SON MIS PRINCIPIOS, PERO SI NO LES GUSTA, LOS PUEDO CAMBIAR”

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