Macri es, a esta altura, un meme viviente. Un consumo irónico. Un derrotado que sigue actuando con la prepotencia del patrón. Un peligro para el bienestar del pueblo. Por suerte, su ciclo se termina en 4 meses.


El presidente Mauricio Macri, que después de la elección dejó correr una devaluación del peso del 30% que afectó directamente tu poder adquisitivo, anunció medidas de «alivio» en las que no cree y que defenestró durante sus casi 4 años de Gobierno.

Tras culpar a la oposición y a los votantes que no lo acompañaron por la nueva devaluación del peso, el Presidente dio marcha atrás y salió a pedir disculpas. «Estaba afectado y sin dormir», justificó.

Con un mensaje grabado, anunció una suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias -una promesa de campaña que nunca llevó a cabo- una moratoria para las pymes, la suba del salario mínimo, un bono para empleados públicos y dos pagos extras de la Asignación Universal por Hijo.


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Dejemos los eufemismos de lado: el anuncio de Macri es, ni más ni menos, que una compra de votos a cielo abierto; un intento de recuperar poder luego de la derrota profunda que sufrió en las PASO. Porque si de verdad buscaría desplegar un Estado keynesiano lo hubiese hecho desde el primer día de su gestión. Pero lo que hizo fue exactamente lo contrario. Te hizo cagar de hambre. Te empobreció. Te hizo vivir en un caos. Tomó todas las decisiones posibles para transferir recursos desde los trabajadores hacia banqueros, supermercadistas y empresarios ligados a la energía. O sea: le sacó al mundo del trabajo y le dio al sector más rico.

Macri consumo irónico

Entonces: ¿hay algo más cínico que este anuncio?

Todas estas medidas contradicen y antagonizan con el dogma macrista predicado durante estos años. Macri afirmó que durante mucho tiempo viviste por encima de tus posibilidades, que el ajuste era inevitable, que tenías que soportar la tortura de perder poder adquisitivo y nivel de vida porque, de lo contrario, Argentina se iba a convertir en Venezuela.

Entonces: ¿nos mintió durante estos tres años y medio? ¿O nos miente ahora? ¿O miente siempre?

La respuesta hay que buscarla en el resultado del domingo.

Macri es, a esta altura, un meme viviente. Un consumo irónico. Un derrotado que sigue actuando con la prepotencia del patrón. Un peligro para el bienestar del pueblo. Por suerte, su ciclo se termina en 4 meses.

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